Se terminó la pesadilla: Independiente es de Primera
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Se terminó la pesadilla: Independiente es de Primera

El Rojo le ganó a Huracán y logró volver al lugar que le corresponde. Los goles de Zapata y Pizzini le dieron el triunfo. Cuando el partido estaba 1-0, le anularon mal un gol al Globo. (Foto: Federico Peretti)

Por Fernando Prieto  (@ferprietoeof)

LA CLAVE:
La muestra de carácter que dio Independiente en el primer tiempo. Allí consiguió la ventaja y obligó a un Huracán que apretó pero no tuvo con qué lastimar. No obstante, el gol mal anulado a "Wanchope" Ábila cuando el partido estaba 1-0 para Independiente pudo haber cambiado la historia.

QUE HICIERON
INDEPENDIENTE: Arrancó recién a partir de los 10 minutos del primer tiempo. De a poco se fue metiendo en campo de Huracán, y sin ser abrumador, se fue adueñando de la pelota. Zapata ganó siempre en la mitad de la cancha -bien secundado por Bellocq- y Montenegro asumió su rol, pidiendo la pelota y trasladándola hacia el área del Globo. Fue allí donde se nubló el Rojo. Porque Penco quedaba lejos de la jugada y Pisano no participaba. Independiente dominaba el partido, pero exigía poco a Marcos Díaz. Cuando parecía que Huracán lo emparejaba, el propio Pisano comandó una contra que, rebotes de por medio, terminó con el gol de Zapata. Y a partir de esa ventaja lo puso contra las cuerdas a Huracán en el final del primer tiempo, más por presión que por situaciones claras de gol. En el complemento se fue quedando, al punto de pasar largos minutos sin cruzar la mitad de la cancha. De Felippe arriesgó sacando a Pisano y a Montengro, sobre todo pensando en un hipotético alargue si Huracán lo llegaba a empatar. Por momentos defendió muy cerca del "Ruso" Rodríguez. Pero tanto Tula como Ojeda estuvieron atentos en cada anticipo. Con su rival jugado en ataque se le abrieron los espacios, y ahí sí, por fin, pudo sentenciar la historia y terminar con una pesadilla que duró 43 partidos. Logró el objetivo de volver en un año, y aunque terminó tercero en un torneo muy irregular, ganando esta final lavó las incómodas sospechas del partido con Instituto, demostrando que en la más brava de todas, el equipo respondió. 

HURACÁN: Demasiado tibio para un partido que requería, cuanto menos, mucho carácter. Quiso en los primeros minutos, pero rápidamente le cedió la iniciativa al Rojo. Cuesta jugó demasiado pegado a la línea de cuatro, que entregó grandes facilidades por su sector izquierdo. Ahí donde Montenegro agarraba la pelota y obligaba a dos o tres defensores Quemeros a irle encima. Y en esa ecuación, Huracán dejaba huecos. Capurro batalló prácticamente solo en el medio y Gonzalo Martínez fue su única carta de ataque, ya que Caruso no gravitó y Espinoza tampoco acompañó. Cuando parecía que salía, llegó el gol de Zapata, y hasta el final de la etapa no acusó recibo. De a poco lo fue arrinconando a Independiente en el ST, pero siempre le faltó ese cambio de ritmo de 3/4 en adelante. Porque Martínez desbordó un par de veces, y justamente por esa vía fue por donde más peligro llevó Huracán. Pero cuando no se puede romper una defensa es elemental tener recambio. Y Huracán no lo tiene. Apenas el ingreso de Ábila para acompañar a Caruso en el área intentó aportarle algo más de peso. Quizás Romero Gamarra ingresó muy tarde. O tal vez haya faltado esa dosis de atrevimiento en Toranzo o Espinoza como para encarar y lastimar a una defensa Roja que, por momentos, jugaba al límite. En el tramo final quedó expuesto y terminó recibiendo el golpe de KO. De todos modos, muy meritorio lo de Huracán, por la remontada de las últimas fechas y por terminar peleando un torneo que, en sus comienzos, lo tuvo en los últimos puestos. Respetó demasiado a la camiseta de Independiente y lo terminó pagando caro.

EL PANTALLAZO
Del disparate de llevar este partido a La Plata, poco más se puede decir que no se haya dicho antes. En la Autopista se cruzaron (no sólo hinchas de ambos clubes, sino, por ejemplo, también hubo piedrazos entre simpatizantes de Huracán y gente de San Telmo, cuando los micros del Globo pararon enfrente de la Isla Maciel). No obstante, adentro de la cancha fue una fiesta. De Independiente, 14.000 almas, con la popular repleta de lado a lado y la platea llena. Del Globo, 12.000, con la popu llenísima, aunque con muchas butacas vacías en la platea. Buen colorido de ambos. Por el lado del Rojo, 40 banderas como "Bariloche", Chivilcoy" y "Plátanos", entre otras, y tres atravesadas. Del Globo, 43 trapos como "Fiorito", "Zona Norte" y "Pompeya", mas 9 atravesadas. Gran previa y recibimiento de parte de ambos (cabe recordar que el partido comenzó media hora más tarde por la cantidad de gente que había afuera). Aliento ensordecedor del Rojo desde el vamos, con "Ponga huevo Independiente, no le falles a tu hinchada/ esa que te sigue siempre, en las buenas y en la malas". Respuesta de Huracán con "Vamos Globo que hoy hay que ganar, si en Primera vos querés jugar/ San Lorenzo ya la vas a ver, la bandera de la Butteler/ Te alentaré hasta la muerte, te alentaré donde sea, lo único que quiero es ver al Globo campeón otra vez en Primera". También se acordaron de su rival con "Independiente la c... (3) de tu madre". Por el desarrollo del partido en el PT, se escuchó bastante más a los hinchas del Rojo, que tras el gol entonaron "Somos de la gloriosa banda de Independiente, la de todas las copas la que te alienta siempre..." y "Olé olé, olé olá/ vamo´ Independiente, vamos a ganar/ no tengas miedo p... podés cantar" al finalizar la primera etapa. En el complemento, como era Huracán el que atacaba e Independiente el que defendía, se escuchó más a los del Globo. El hit: "Yo soy de la Quema, vago y atorrante yo lo sigo al Globo siempre a todas partes/ a los jugadores les pido más huevo, por la camiseta que yo tanto quiero/ pasaron los años y los dirigentes, lo que no pasó es el amor de la gente/ que estuvo en las malas, se bancó el descenso, en el Puente Alsina corrió a San Lorenzo/ Vamos Globo yo te quiero, ver salir campeón de nuevo, esta pasión se lleva en el corazón". Cuando salió reemplazado Montenegro, hubo aplausos de los hinchas del Rojo y silbatina estruendosa de parte de la gente de Huracán. Tras el segundo gol de Independiente, explosión total con "Academia (2), que amargado se te ve, cada vez nos falta menos para volvernos a ver", y el ya clásico "Academia, disfrutálo, un año de culo sano/ cuando vuelva a Primera, te c... en Avellaneda...". Para el pitazo final, la gente del Rojo eligió el "Señores yo soy de Independiente, somo´ el orgullo nacional/ ahora que estamos en las malas, nunca te vamo´ abandonar/ Porque el Rojo es pasión, y mi viejo me enseñó a quererte de la cuna hasta el cajón/ nadie lo puede creer, que copamo´ a donde vas, esta hinchada es diferente a las demás". Despedida con sentidos aplausos para Huracán, y con las camisetas que los jugadores les ofrendaron a sus hinchas. Festejo con mucho de desahogo de la gente del Rojo, muchos de ellos con lágrimas en los ojos.

I
NDEPENDIENTE 2: Diego Rodríguez (6); Figal (5), Tula (6), Ojeda (6) y Morel Rodríguez (6); Zapata (6)A, Bellocq (6)A y Mancuello (5)(92´ Insúa); Montenegro (6)A(78´ Fredes); Pisano (6)(67´ Pizzini A) y Penco (4). DT: De Felippe. Suplentes: Assmann, Villalba, Vidal y Parra
HURACÁN 0: Marcos Díaz (6); Mandarino (5)(77´ Villafañez), Mancinelli (6), Eduardo Domínguez (5)A y Arano (4); Cuesta (6); Espinoza (5)(72´ Ábila), Capurro (6)(82´ Romero Gamarra), Toranzo (5) y Gonzalo Martínez (6); Caruso (5). DT: Kudelka. Suplentes: Monzón, Sosa, Gallegos y Villarruel

Jugado el 11 de junio
Goles:
37´ Zapata y 86´ Pizzini
Expulsado: 87´ Arano
Cancha: Ciudad de La Plata (muy buena)
Árbitro: Diego Ceballos (5) En líneas generales llevó bien el partido. Acertó en la mayoría de los fallos, aunque en el final se le fue el partido de las manos con las constantes discusiones y forcejeos tras el segundo gol de Independiente. A instancias de su asistente Gustavo Esquivel, que invalidó un gol de Ramón Ábila, cuando éste estaba habilitado por dos jugadores de Independiente.
Público: 26.000
Resultado Moral: Independiente 1 - Huracán 0